Fraudes sofisticados: cuando el engaño ocurre en más de una etapa
- Producto ecollect
- hace 3 horas
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En la actualidad, los fraudes han evolucionado. Ya no se trata de un único intento, sino de esquemas más complejos en los que los delincuentes actúan en varias fases para aumentar sus probabilidades de éxito. A este tipo de engaño se le conoce como fraude multietapa, y representa un riesgo creciente tanto para usuarios como para entidades financieras.

Primera fase: el acceso inicial
Todo comienza con un primer contacto que puede parecer inofensivo: un correo electrónico, un mensaje de texto o una llamada. A través de técnicas como:
Phishing (correos falsos)
Smishing (mensajes de texto fraudulentos)
Instalación de software malicioso
Los delincuentes buscan obtener información confidencial o acceder al dispositivo de la víctima.
En esta etapa, pueden capturar credenciales, intervenir parcialmente el dispositivo o incluso realizar transacciones no autorizadas sin que el usuario lo note de inmediato.
Segunda fase: el “doble fraude” o recovery scam
Una vez han logrado el primer objetivo, los delincuentes vuelven a contactar a la víctima. Esta vez, se hacen pasar por entidades legítimas como bancos, autoridades o empresas que supuestamente ayudan a recuperar el dinero perdido. Durante la interacción:
Utilizan un lenguaje técnico y profesional para generar confianza
Simulan procesos reales de seguridad.
Solicitan datos sensibles como claves, información personal o códigos de verificación enviados al celular.
El objetivo es claro: obtener más información o inducir a la víctima a realizar nuevos pagos bajo la promesa de recuperar su dinero. Este esquema es conocido como “doble fraude” o recovery scam, y suele generar un impacto aún mayor, tanto económico como emocional.
El papel de la tecnología en los fraudes actuales
Hoy en día, los delincuentes utilizan herramientas tecnológicas avanzadas, incluyendo automatización e inteligencia artificial, para hacer sus ataques más efectivos. Estas tecnologías les permiten personalizar mensajes, simular conversaciones reales y analizar el comportamiento de las víctimas, haciendo que el fraude sea cada vez más difícil de detectar.
¿Cómo protegerse?
Para reducir el riesgo de ser víctima de este tipo de fraude, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
No compartir códigos de verificación ni contraseñas con terceros.
Desconfiar de llamadas o mensajes inesperados, incluso si aparentan ser de una entidad oficial.
No realizar pagos para recuperar dinero perdido.
Contactar directamente a la entidad financiera a través de sus canales oficiales
Recuerda: si ya fuiste víctima de un fraude, es posible que intenten contactarte nuevamente.
Mantente alerta y no caigas en un segundo intento.
Referencia:
Cadena SER. (2026, abril 15). Por esto tu banco tiene que responder si eres víctima de una ciberestafa.